COSTA RICA.- Esferas casi perfectas. Hecho de piedra. Sin eso, por ahora, nadie sabe el motivo. Las más de trescientas petrosferas se encuentran en Costa Rica, en el área del delta del Diquís y en la Isla del Caño.

Conocidas como Las Bolas, las esferas se atribuyen comúnmente a la cultura extinta de Diquís (por esta razón a veces llamada Esferas Diquís), una civilización precolombina indígena que floreció entre 700 y 1530 después de Cristo.

Las esferas fueron descubiertas en los años 30, cuando los trabajadores de las plantaciones de bananas las encontraron entre la vegetación. Foto: reydekish.com

Su descubrimiento se remonta a la década de 1930, cuando los trabajadores de la United Fruit Company, que estaban recuperando tierras en el Valle de Diquí para plantar plátanos, comenzaron a encontrar una gran cantidad de esferas de piedra casi perfectamente redondas. La más grande de estas bolas aparentemente artificiales tiene un diámetro de más de dos metros y pesa más de 16 toneladas.

Después de su descubrimiento, pocos han permanecido en los sitios de descubrimiento: muchos terminaron embelleciendo jardines y villas de los ricos en el país, mientras que otros fueron ubicados en edificios gubernamentales en la capital San José o en otras ciudades del país.

Hace poco la Unesco ha declarado Patrimonio Mundial Cultural de la Humanidad las casi 300 misteriosas esferas de piedra de Costa Rica. Foto: canalviajes.com

Pero sobre ellos sigue siendo un velo de misterio, pero sabemos que están hechos de granodiorita sólida, una roca ígnea muy difícil de trabajar, siguen siendo para explicar qué técnica se ha dado cuenta, y sobre todo desde los pueblos antiguos habían decidido ponerlas en práctica.

Algunas leyendas locales cuentan que los habitantes nativos tenían una técnica que suavizaba la roca, lo que le permitía moldearla y moldearla a su gusto. Una leyenda similar dice que los antiguos poseían una sustancia líquida particular obtenida de las plantas, capaz de hacer que la piedra sea suave y fácil de modelar.

Están hechas de piedra de lava y requirieron del trabajo de algunas personas habilidosas. Foto: Archivo

Pero hay aún más explicaciones mitológicas: para algunos serían “balas de cañón de Tara”, venerado como un dios del trueno, que utilizó un cañón gigante para disparar sus tiros contra Serkes, dioses de los vientos y huracanes, para poder enviarlo lejos de sus territorios.

Otros creen que son los restos de la cultura de una antigua civilización, luego se sumergieron y desaparecieron como una especie de Atlántida caribeña. También las leyendas que habrían sido creadas por los extraterrestres son inevitables.

Algunas de las esferas de piedra están al cuidado del Museo Nacional de Costa Rica. Foto: elespanol.com

Lo cierto es que son una verdadera obra de arte que en junio de 2014 fue incluida por la UNESCO en la lista de sitios Patrimonio Mundial Cultural de la Humanidad.