EUA.- Una foto que muestra a un submarino apuntando su periscopio contra un portaviones a distancia de tiro de torpedo durante unos ejercicios militares es un recordatorio de una de las verdades más importantes de la guerra naval: “para cada marinero que no esté en un submarino, los submarinos son realmente aterradores”, señala un artículo de la revista estadounidense The National Interest.

Sigilosos y fuertemente armados, los submarinos son los buques de guerra más poderosos del mundo para un conflicto a gran escala, y podría decirse que es la mejor manera de hundir a los iconos más obvios del poderío naval, los portaviones, sugiere al autor del artículo, David Axe, al comentar a continuación esta y otras fotos similares.

Una foto que muestra a un submarino apuntando su periscopio contra un portaviones a distancia de tiro de torpedo durante unos ejercicios militares. Foto: nationalinterest.org

Esta provocativa foto, publicada en el portal The Aviotionist, muestra los mástiles del submarino de ataque USS Dallas cerca del portaviones btitánico HMS Illustrious durante un ejercicio naval en el golfo de Omán el 3 de octubre de 2013.

En 2007, el HMCS Corner Brook, un submarino diésel-eléctrico de la Marina canadiense, también se acercó furtivamente al Illustrious durante un ejercicio en el Atlántico.

HMCS Corner Brook, un submarino diésel-eléctrico de la Marina canadiense, también se acercó furtivamente al Illustrious durante un ejercicio en el Atlántico. Foto: Archivo

Para demostrar que podrían haber hundido al portaviones, los tripulantes del Corner Brook sacaron una foto a través del periscopio, que la Marina canadiense publicó orgullosamente. “La imagen pone de relieve que el submarino estaba dentro de los parámetros de ataque y habría tenido éxito en un ataque”, se jactó Luc Cassivi, entonces al mando de las fuerzas submarinas canadienses.

El Corner Brook, un antiguo submarino británico que desplaza solo 2.400 toneladas, tiene menos capacidades que el Dallas, y es, por supuesto, superado también por los modernos submarinos rusos o chinos.

USS Dallas (SSN-700) es un submarino de ataque de propulsión nuclear de clase Los Angeles de la Armada de los Estados Unidos. Foto: Mr. Paul Farley (RELEASED)

Tanto el Dallas como el Corner Brook anotaron sus victorias simuladas en el contexto de un ejercicio con guion programado, pero muchos encuentros cercanos entre submarinos y enormes buques de superficie han tenido lugar en alta mar entre naciones verdaderamente rivales.

“Un duelo usualmente incruento que, sin embargo, es mortalmente serio”, los describe Axe al comentar otra imagen tomada desde el periscopio de un submarino de ataque soviético en plena Guerra Fría.

En estos arriesgados duelos, capitanes de submarinos soviéticos -y después, rusos- se acercaron en varias ocasiones a distancia de disparo de torpedo a buques rivales y los siguieron sin ser detectados.

En 1974, un submarino de ataque soviético estuvo siguiendo muy de cerca durante tres días seguidos y con posibilidad de disparar desde muy corta distancia a un portaviones estadounidense clasificado por la Marina de la URSS como tipo Nimitz frente a la costa este de los Estados Unidos. Una foto de esta cacería simulada, que les ofrecemos a continuación, fue entregada por un exnavegante del sumergible, Pavel Borodulkin, al periodista estadounidense Tom Briggs, que visitó Rusia décadas después.

El portaaviones estadounidense Nimitz visto en 1974 desde un submarino nuclear ruso. Foto: pbase.com / Tom Briggs

“No nos preocupamos”, afirmó Borodulkin en relación a la posibilidad de ser detectados, explicando que el sonar estadounidense no estaba optimizado para detectar objetivos que se mueven en el mismo curso y con la misma velocidad que el barco que realiza la búsqueda.

Y estas no fueron historias excepcionales…

Esta no fue la única operación realizada por submarinos de ataque soviéticos o rusos que puso de manifiesto la incapacidad de los enormes y costosos buques de superficie contra una Marina de guerra moderna.

Otro sumergible soviético pudo acercarse de lleno y simular un ataque con torpedos contra el crucero pesado estadounidense Des Moines en el que se encontraba todo un presidente de EE.UU. a bordo, Dwight D. Eisenhower. La audaz operación estuvo protagonizada por el submarino diésel-eléctrico soviético S-360 en 1959.

El USS Enterprise (CVN-65), antes CVA(N)-65, fue un portaaviones de la Armada de los Estados Unidos. Foto: History on the Net

En 1968, un submarino K-10 de propulsión nuclear de la URSS navegó sin ser detectado durante 13 horas seguidas por debajo del Enterprise, el más potente portaviones estadounidense de la época.