CHILE.- Todo empezó cuando una niña regaló a su tía un cuaderno nuevo. Pero en la primera página había una dulce historia titulada “El gato que se creía leña”, aparentemente escrita por la propia niña. La mujer se enterneció tanto con la inocencia de su sobrina que compartió el relato en su cuenta de Facebook:

“Yo tengo un gato que se acuesta en el cajón de la leña. Desde ayer que lo vi, no me importa que se acueste ahí, a menos que mi papá se confunda y lo meta a la estufa, gracias al cielo no ha pasado”, decía el cuento de la niña.

La Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) de Chile difundió el ingenuo relato escrito por la niña. Gracias a su “maravillosa inocencia”, el cuento se viralizó rápidamente y se ganó el corazón de los internautas.

Un sinnúmero de usuarios de Twitter publicaron las imágenes de sus propios gatos, que también creen ser cosas diferentes.